Close

“Nuestros diseños se inspiran en la resistencia y el camuflaje”: Martín Batalla

Son 24 excombatientes entre hombres y mujeres que poseen un elemento en común: son lisiados o han recibido heridas durante la guerra que libramos en el norte de Antioquia.

Redacción
Botas.Confecciones La Montaña. Imagén de Martín Batalla.

Botas.Confecciones La Montaña. Imagén de Martín Batalla.

Andrés Mauricio Zuluaga Rivera empezó estudios de filosofía y leyes en la Universidad de Antioquia. Quería volverse abogado, pero hubo un hecho que le torció la vida. El 14 de enero de 2008 fue asesinado su amigo Martín Hernández Gaviria, en el barrio Castilla de la Comuna 5 de Medellín. Hernández Gaviria era un joven brillante que se había graduado de politólogo en la Universidad Nacional de Medellín y ejercía un liderato natural entre los estudiantes y la barriada. Andrés Mauricio,  quien fue víctima de un montaje judicial que lo llevó a la cárcel, sintió la muerte de su amigo. Por ese entonces los grupos paramilitares hacían de las suyas en Medellín mientras las autoridades miraban hacia otro lado. 

En la cárcel Andrés Mauricio conoció a un grupo de prisioneros políticos de las FARC EP. Le llamó la atención la manera como estaban organizados y la firmeza de sus ideas. Volvió a la calle con el deseo de continuar sus estudios y hacer música, pero el palo no estaba para cucharas. El montaje judicial se había caído, pero el estigma, amplificado por los medios de comunicación, le estaba creando problemas y los escuadrones de extrema derecha continuaban al acecho. Entre la disyuntiva de morir de un balazo en Medellín o refugiarse en el monte, optó por lo segundo. Encontró refugio entre los guerrilleros del Frente 36 de las FARC EP que operaba en el departamento de Antioquia, y adoptó el seudónimo de Martin Batalla, nombre de un tema creado por un grupo de hip hop del cual hizo parte. 

Moda. Confecciones La Montaña. Imagen de Martín Batalla

Luego de la firma del acuerdo de paz, Martín Batalla junto con un grueso de excombatientes fundaron Confecciones La Montaña, una iniciativa original e innovadora que ha llamado la atención en Colombia como en el extranjero. EL COMEJÉN, está empeñado en mostrar a sus lectores y lectoras los proyectos productivos de cientos de excombatientes de las FARC EP que han colgado las armas para buscarse la vida sin perder su espíritu de lucha y comunidad. Mientras conversábamos con Martín escuchamos unos maullidos. Era Apolo, el gatito que acompaña a Martín Batalla, gerente de Confecciones La Montaña, en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) “John Bautista Peña”, localizado en el municipio de Anorí, Antioquia. Esto nos contó:     

¿Cómo, dónde y con quién nace Confecciones La Montaña? 

Una vez firmado el acuerdo entre la insurgencia de las FARC EP y el Estado colombiano se constituyeron varias cooperativas para la reincorporación económica de los excombatientes. En nuestro caso, lo que hicimos fue aprovechar la experiencia que teníamos en la producción textil durante la guerra. Recogimos la experiencia de las sastrerías, en particular la del Frente 36 que producía en aquel entonces material de intendencia, y la adaptamos a la nueva realidad tomando como base la cooperativa multiactiva del municipio de Anorí, Antioquia. La cooperativa asocia a 120 excombatientes de las FARC, de los cuales 24 le apostaron al campo de las confecciones. Así nace Confecciones La Montaña. Son 24 excombatientes entre hombres y mujeres que poseen un elemento en común: son lisiados o han recibido heridas durante la guerra que libramos en el norte de Antioquia. 

En el mundo de las FARC EP estaba incorporada cierta ética del sacrificio y el trabajo en equipo. ¿Han vinculado estos valores a Confecciones La Montaña? 

Sí. Valores como el sacrificio y el trabajo en equipo están incorporados a nuestro proyecto. Es lo que ha permitido crecer y consolidarlo. Entre los fundadores del proyecto se encuentran varios lisiados de guerra, compañeros muy comprometidos con los objetivos que nos hemos trazado en lo colectivo. La cohesión que practicamos durante la guerra la hemos aplicado a la reincorporación, tal como llevar una administración centralizada del proyecto. Más allá de esto, tenemos organizada la cooperativa que ha diversificado sus actividades más allá de las confecciones, tal como la producción de miel orgánica o jabones.   

Una estudiante colombiana de arquitectura de la mítica escuela Bauhaus de Alemania presentó un proyecto de vivienda inspirado en la relación entre el guerrillero y el entorno selvático. ¿En qué se han inspirado ustedes para diseñar sus prendas?

Todos nuestros productos, nuestros diseños, están básicamente inspirados en la relación nuestra con la naturaleza y el entorno que nos rodeaba cuando estábamos en la vida guerrillera. Nuestros productos nacieron con diseños relacionados con el camuflaje, pero también incorporan elementos de resistencia porque durante nuestra vida trashumante nos vimos enfrentados a una naturaleza y una topografía agreste. Nuestra relación con ríos turbulentos, pantanos infectos, lluvias torrenciales, soles tropicales o el viento cortante de los páramos, nos obligaba a fabricar nuestros propios equipos de campaña con materiales resistentes y duraderos. En nuestro proceso de reincorporación no sólo aplicamos nuestra experiencia pasada, también analizamos las nuevas tendencias, los gustos de las nuevas generaciones, cuidamos la parte estética sin perder nuestra identidad. 

Hay un estilo bastante casual y juvenil en la mayoría de sus prendas. ¿Cuál es la razón? ¿Cómo les ha ido en el mercado nacional e internacional?

Sí, es un estilo muy deportivo. En el mundo de la confección existe el concepto de productos de uso al aire libre o productos deportivos. Los jóvenes son los que principalmente practican deportes como los de alta montaña, les gusta acampar, duermen en hamacas o realizan actividades de campo. Para nosotros la juventud es fundamental, no solo porque son quienes compran principalmente nuestros productos sino porque son el motor del cambio social en Colombia. El cambio social es la filosofía de nuestro proyecto.  

El número de excombatientes firmantes de paz asesinados, más que una cifra es una tragedia, 

¿Cómo llevan esta situación?

Es triste lo que estamos padeciendo. Nos están matando luego de haber firmado un acuerdo de paz. La seguridad es uno de los temas más difíciles de sortear entre los excombatientes. Me refiero a la seguridad jurídica y física. Esto afecta mucho al proceso de implementación y la reincorporación. Sin embargo, entendemos que la superación de un conflicto de más de medio siglo no es un asunto de días, sino que es un proceso largo, de años. Seguimos trabajando en el fortalecimiento de las mediadas de seguridad para los excombatientes.

Miel Orgánica producida por excombatientes. Imagen de Martín Batalla

Nosotros hemos tenido la suerte de que en Anorí, lugar donde se desarrolla nuestro proyecto y reincorporación, no hay muchas amenazas como ocurre en otras regiones del país. En esta región no hay una presencia fuerte de grupos paramilitares. Hasta el momento no se ha registrado el asesinato de excombatientes en esta región y esperamos que no ocurra. Pero a nivel nacional la situación es gravísima y nos sentimos afectados cuando en otros lugares asesinan a algunos de nuestros compañeros y compañeras. Sentimos como propia la muerte de cualquiera de los nuestros. Para superar esta situación es necesario la implementación integral de los acuerdos firmados.   

Redacción

Equipo de redacción El Comején.

scroll to top