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Lo que el mundo te celebra

Madrileño. 25 años. Se abre camino como actor y hace sus primeros pinos como escritor de dramaturgia. Se llama Zack y su historia cuenta cómo ser trans es sólo una característica más de una vida en la que sabe que el mundo le celebra la claridad en sus actos.

Luz Bibiana Pineda
Obra de teatro "Transformación". Imagen de Zack Gómez

Obra de teatro "Transformación". Imagen de Zack Gómez

Siempre, desde sus primeros años, tuvo claro que algo no encajaba entre su cuerpo y su sentir. Que había cosas que no entendía en la forma de relacionarse con los demás. No se sentía como lo trataban, sensación que antes de cumplir los diez años ya tenía identificada cuando en el colegio separaban a los niños de las niñas y él sentía que no tenían por qué ponerlo en el grupo de las niñas. 

A los trece años, cuando llegó su primer amor y su primer gran descubrimiento – una chica a quien define como maravillosa- decidió hablar con sus padres y buscar su apoyo. “Les pedí que me hablaran en masculino y dejaran de llamarme con mi nombre de chica. En adelante, les dije, yo soy Zack y necesito vuestra ayuda”. Al comienzo, cuenta Zack, fue un poco complicado por la falta de información tanto médica como sicológica, pero luego, en cuanto dieron con el lugar correcto, comenzó el proceso. 

Sus padres, artistas, él colombiano y ella inglesa, se volcaron en su ayuda y después de mucho buscar llegaron a la Unidad de Identidad de Género, que por aquel entonces se llamaba Unidad de Trastorno de Identidad de Género. Una vez allí y tras varias consultas, la sicóloga les dio la enhorabuena y les dijo que tenían en casa a un chico maravilloso y que había que seguir adelante. 

A partir de ese momento comienza el viaje de Zack para llegar a ser la persona que es hoy: un hombre de 25 años que hace una carrera exitosa como actor, con inquietudes culturales, que toca la guitarra, que tiene sus ideas muy claras y una lucidez mental extraordinaria.

El proceso

Su proceso de transformación comenzó a los dieciséis años, cuando aún era un estudiante de instituto. El secreto de su proceso solo lo conocían sus padres, su novia y su mejor amigo, así que al final del año escolar se cortó el pelo y comenzó a hormonarse (algo que tendrá que hacer de por vida). Al año siguiente cambió de instituto, con lo cual -afirma- nadie le cuestionó nada porque nadie sabía nada. Una vez en el nuevo colegio, con la ayuda y comprensión de la directora, desde el primer momento lo trataron de “él”. A los diecisiete años se operó los pechos y hoy es contundente en asegurar que “si yo no lo cuento, la gente no sabe que soy trans, con las hormonas pasas desapercibido y nadie pregunta nada”.

Zack Gómez, actor trans

Luego vino su cambio en la documentación, para lo que fue de gran ayuda contar, además, con su pasaporte inglés, pues siendo menor de edad realizar el cambio de nombre y sexo en sus documentos ingleses sí que le estaba permitido. En España lo tuvo un poco más complicado, pero finalmente, pese a los retrasos y complicaciones en los juzgados, fue posible. “Me he cruzado con ángeles en este camino y esta trayectoria me ha corroborado que hay gente buena dispuesta a ayudarte si les dejas y les explicas lo que está pasando, la gente lo entiende y es comprensiva.

“Yo tengo un amigo al que conocí en clases de teatro cuando teníamos seis años. Él siempre dice que en nuestra relación lo único que ha cambiado es que yo me he puesto más fuerte que él, pero que por lo demás, seguimos siendo los mismos amigos de cuando éramos unos peques y así es. Esta es una de las cosas más bonitas que me han pasado, indistintamente de que cada uno fuera por un camino, hemos crecido juntos, él ha sido mi compañero de viaje siempre, antes y después, sin cuestionar, solamente estando, alegrándose con cada cambio que mi cuerpo iba experimentando y con cada paso que he ido dando en mi vida”.  

En el colegio, antes de que tomara la decisión del cambio, Zack cuenta que algunos compañeros sí que se metían con él, porque pensaban que era lesbiana, pero nunca porque pensasen que era un chico, ya que, según dice, “no les dejé la opción de saberlo. Cuando comienzas a hormonarte te cambia la voz y tu aspecto físico, así que una vez pasa esto, nadie tiene por qué hacer preguntas y esto es algo que es increíble, porque luego de pasar toda la infancia escuchado a la gente preguntar si era chico o chica, estar en el anonimato total era un alivio. Cuando la gente se creía con derecho a opinar sobre mí y después, cuando mi aspecto físico comenzó a estar dentro de la “normatividad” y ya nadie preguntó nada, yo siempre he sido la misma persona, nada me ha cambiado como ser humano y eso siempre me ha parecido algo injusto, porque antes y después he sido el mismo”.

La visibilización

En su recorrido actoral, Zack fue uno de los protagonistas de la obra Transformación, presentada el año pasado en el Teatro María Guerrero. Para la audición de esta obra que habla del tránsito de tres chicos trans, sobre la construcción de su identidad y su relación con un mundo hostil que los rechaza, Zack se presentó sin revelar que él mismo es un chico trans. 

Desde que comenzó con el proyecto tomó la decisión de “salir del armario” y contar que era trans, sin saber, pero asumiendo, la repercusión que esto podría tener en la industria en la que lleva años trabajando, tanto en cine como en televisión, siempre sin dar a conocer su condición. “Di un salto de fe para visibilizar a los hombres trans, para que la gente nos viera contando nuestras historias, que es lo que nos corresponde y he empezado a hablar de ello con honestidad y libertad. Esto no cambia ni quien soy como persona ni mi calidad actoral, sólo añade una característica más a toda mi vivencia”. 

Y es que, según declara el actor, ha bastado con dejar de esconderse para que las puertas se abrieran de par en par. Lo están llamado más directores, la gente se ha interesado por su historia y la de sus compañeros de reparto y considera que el balance es más que positivo. “Todas las posibilidades las acota uno en su mente, porque estamos enseñados a tener miedo y a veces cuando nos anteponemos a esos miedos y nos exponemos mostrando lo que somos, revelando que eso es lo que hay, sin tapar ni añadir nada, el mundo te celebra, porque tú mismo también te celebras”.

Lo que viene

“Creo que es el momento de los hombres trans porque las mujeres nos llevan muchos años por delante y nos hemos quedado atrás. Así que eso será lo siguiente, que se hable de nosotros y se nos visibilice. 

“Lo que viene es bueno. Junto con mi novia, también actriz, estamos en fase de escritura de un guion para una serie sobre un chico trans y ya hay gente de la industria interesada, así que siento que vamos por el camino correcto”. 

«Transformación», presentada en Madrid. Imagen de Zack Gómez

A raíz del éxito de Transformación, Zack trabaja duro para llegar a ser un referente en las artes escénicas, no porque sea un actor trans, sino porque es un actor que sabe y puede contar historias. “Es importante que haya referencias y que podamos aprovechar para bien la aceptación que ha tenido esta obra para que muchas personas pierdan el miedo y aprendamos todos. Yo mismo he aprendido mucho sobre mí y sobre el tema. Yo también estoy descubriendo cómo hablar de esto y cómo contarlo. 

“Hay quien tiene miedo de ofender y decir algo que pueda sentar mal, pero no tiene nada de malo preguntar. Lo malo es el morbo y el irrespeto al cuestionar y hablar de nosotros. Creo que esta visibilización ha generado un buen momento para crear puentes, para preguntar sin ser ofensivo y comenzar a llamar las cosas por su nombre, lo cual siempre significará que estamos dando pasos en firme y que estamos haciendo las cosas bien” concluye el actor. 

Luz Bibiana Pineda

Periodista, comunicadora social y grafóloga bogotana. Trabajó en varios medios y oficinas del Estado colombiano. En Oviedo, España, fue la cara visible de la Revista "Gente de Asturias", publicación del desaparecido Periódico "La Voz de Asturias". Desde España ha sido corresponsal y colaboradora para diversos medios colombianos. Actualmente escribe para Planeta Futuro del Diario "El País" y, desde el espacio personal de su blog www.ypensandolobien.com, nos cuenta su particular manera de entender el mundo. 

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