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La histórica contienda electoral de Ecuador

En Ecuador están en juego muchas cosas este 7 de febrero. Las opciones pasan en primer lugar por continuar con un gobierno bajo el control de la élite, orientado a la protección de sus privilegios de clase y que ha gobernado casi ininterrumpidamente el Ecuador y América Latina durante los últimos 200 años.

Fernando Casado Gutiérrez
Elecciones

Elecciones. Imagen de Glen Carrie en Unsplash

Este artículo de Fernando Casado, profesor de la Universidad Técnica de Manabí, Portoviejo, es una respuesta al artículo Elecciones en Ecuador: cambiar todo para que nada cambie, publicado en la edición anterior de EL COMEJÉN 

Con estupor he visto la publicación en EL COMEJÉN sobre las elecciones en Ecuador, donde son retratadas como una elección cualquiera en que los dos candidatos que lideran las encuestas (Andrés Arauz y Guillermo Lasso) son muy parecidos, pero sobre todo, que son una mala opción. Para ilustrarlo la autora cita a Vargas Llosa, quien afirmó en una ocasión sobre dos candidatos que se asemejaban a la elección “entre el sida y el cáncer”, y añade que constituyen una “sentencia de muerte política”.  

El artículo compara a dos candidatos radicalmente distintos sin análisis ni rigor, con una ausencia absoluta de contexto histórico. A un candidato (Lasso) con una clara agenda neoliberal, y a otro (Arauz) que aboga por un Estado presente y fuerte, se les mete en el mismo saco. Para lograrlo, los únicos vínculos que encuentra la autora es la oposición de los candidatos al aborto y la supuesta cercanía de Lasso y el ex presidente Rafael Correa al Opus Dei.

Pero, además, considera la autora a un tercer candidato, Yaku Pérez, como la alternativa por su propuesta ecosocialista. Sorprende que la autora haya olvidado que Pérez tiene la misma posición que los otros dos en relación con el aborto. O peor aún, la agenda neoliberal de Pérez que le acerca peligrosamente a los postulados neoliberales de Lasso. Como ocurre con la propuesta de campaña de eliminar el impuesto a la salida de divisas, algo que buscan los grandes capitales para sacar los dólares producidos en Ecuador (que es un país dolarizado) a paraísos fiscales. 

La autora obvia que los últimos 4 años bajo el Gobierno de Lenin Moreno (quién ganó las elecciones del año 2017 con el programa político que hoy defiende Arauz) han sido nefastos en lo económico y lo social; y que, una vez presidente, aplicó el programa político de Lasso. 

Tampoco se menciona que en la década anterior, durante el Gobierno de Rafael Correa se produjeron cambios que podrían considerarse civilizatorios en la historia republicana del Ecuador. Como muestra un botón, la pobreza descendió de 42% a 26%, un descenso de 40%; y, la pobreza extrema cayó de un 16% a un 8%, es decir un 50%.

En Ecuador están en juego muchas cosas este 7 de febrero. Las opciones pasan en primer lugar por continuar con un gobierno bajo el control de la élite, orientado a la protección de sus privilegios de clase y que ha gobernado casi ininterrumpidamente el Ecuador y América Latina durante los últimos 200 años. En segundo lugar, por optar por un gobierno que siga la senda reciente de Argentina y Bolivia, restituyendo la ola de gobiernos progresistas en la región. Un gobierno entonces, orientado a hacer valer y prevalecer la dignidad de las grandes mayorías, empeñado en zafarse los yugos neocoloniales como la presencia del FMI y la OEA, para reforzar mecanismos de integración propios, como la UNASUR.

En el actual Gobierno de Moreno, en el que se aplicó el programa de Lasso, y que Pérez no impugnará, se produjeron en octubre de 2019 como reacción a los planes de ajuste neoliberal las más sangrientas protestas en Ecuador desde la llegada de la democracia en 1979. Con 11 fallecidos y más de 1.200 heridos. Si cualquiera de esos dos candidatos (Lasso y Pérez) llega a la presidencia, efectivamente se producirá la “sentencia de muerte política” que predice la autora. Pero si queremos detener ese escenario de hambre y persecución que dura ya 4 años, hay claramente una alternativa y pasa por votar a Andrés Arauz.

Para leer más sobre el tema recomendamos este texto de Fernando Casado Gutiérrez.

Fernando Casado Gutiérrez

Nacido en Córdoba, España. Licenciado en Derecho por la Facultad de Granada, realizó una maestría en Derechos Humanos y Democratización en el European Inter-University Centre for Human Rights and Democratization en Venecia (Italia). Doctor de la Facultad de Comunicación de La Laguna en España. En la actualidad se desempeña como profesor en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador y en la Maestría de Derecho Internacional Público de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Autor de libros como "Introducción a los Derechos Humanos desde una perspectiva Bolivariana y Revolucionaria” y “Antiperiodistas”. Colabora con el portal “Rebelión” y el diario “El Telégrafo de Ecuador”.

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