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La lucha por la vivienda asequible y la solidaridad en Berlín

El pasado mes de abril, el Tribunal Constitucional alemán tumbó la ley que regulaba los alquileres en la ciudad Estado de Berlín, el llamado Mietendeckel (tapa o tope de alquiler). Esta ley se aprobó a finales del 2020 y fue liderada por el partido Die Linke (la izquierda).

Protesta en Berlin

Protesta en Berlin. Imagen de Ian Clotworthy 13

A veces parece que la juventud europea no se mueve por sus derechos y la justicia, pero no es así. Es evidente que las luchas de resistencia se están dando ahora mismo en países como Colombia, Chile o Palestina. El primero está resistiendo a una represión brutal por parte del Estado, que ha trasladado esa violencia estatal del campo a las ciudades, donde la primera línea del paro nacional aguanta de forma admirable, así lo vemos desde este lado del charco. Y con mucha angustia. 

Europa ha tenido y tiene sus luchas, no olvidemos que fue un continente arrasado y países como España fueron olvidados y dejados durante 40 años de fascismo, con su resistencia exiliada, encarcelada, fusilada y tirada en las cunetas, hasta día de hoy. Durante la crisis financiera, los países del sur de Europa fueron humillados y saqueados, financieramente, como la Unión Europea y EE.UU. hacía con el sur global. Esta pequeña introducción me sirve para dar pie a que las luchas de los pueblos deben ser solidarias y que todos los continentes han tenido su historia dolorosa. Además, porque en medio de la lucha por la vivienda en la capital del país más poderoso de Europa, Berlín, un grupo de españoles y españolas, bajo el paraguas de Unidas Podemos Berlín, no olvidaron mencionar las luchas de Palestina y de Colombia enviando un saludo de solidaridad y admiración.

El pasado mes de abril, el Tribunal Constitucional alemán tumbó la ley que regulaba los alquileres en la ciudad Estado de Berlín, el llamado Mietendeckel (tapa o tope de alquiler). Esta ley se aprobó a finales del 2020 y fue liderada por el partido Die Linke (la izquierda) desde el gobierno de la ciudad (Senado de Berlín), presionando a sus socios de gobierno SPD (Socialdemócratas) y Die Grünen (Los verdes). Esta ley fue un respiro para los inquilinos e inquilinas de la capital alemana, que son cerca del 80% de la población. Con tal porcentaje de inquilinos, el movimiento por la vivienda está teniendo mucha importancia tras el encarecimiento de los precios en la última década, al convertirse Berlín en una ciudad de moda y una de las ciudades con gran especulación inmobiliaria, parecido a Madrid y Barcelona. De hecho, la ciudad se la llegó a llamar por un alcalde como “ciudad pobre pero sexy”. 

Grupos como Unidas Podemos (coalición de Izquierda Unida y Podemos más confluencias) de Berlín participan activamente en la campaña de Deutsche Wohnen & Co. Enteignen (Expropiar a Deutsche Wohnen y Cia.). El movimiento que pide la expropiación de viviendas de la inmobiliaria Deutsche Wohnen, relacionadas con fondos de inversiones que especulan con las viviendas en la ciudad. Este colectivo ciudadano debe recoger 175.000 firmas válidas para que se convoque el referéndum de exportación. Se calcula que se deben recoger unas 240.000 firmas para asegurar el mínimo requerido, ya que sólo pueden votar quienes tengan nacionalidad alemana y alrededor del 25% de la población en Berlín no la tiene. El 26 de junio se deben entregar 60 mil firmas que faltan. Cada barrio se organiza para pegar carteles, dar a conocer el movimiento y recoger las firmas, todo un ejemplo de organización colectiva de una ciudad que en su momento tenía casi la totalidad de su vivienda en manos públicas. Una vez aprobada por las autoridades electorales, llegando a los requisitos mínimos, el referéndum de expropiación se convocaría en las próximas elecciones federales y de Berlín del 26 de septiembre. La pregunta que aparecerá en la papeleta será si se expropia a inmobiliarias propietarias de más de 3.000 viviendas en la ciudad Estado. Para que salga adelante, debe obtenerse el 50% más uno de al menos el 25% del censo electoral. 

El 25% de los y las berlineses

El pasado 28 y 29 de mayo, el movimiento “Right to the City for all” (derecho a la ciudad para todos), un grupo de trabajo (Arbeitsgruppe) de la campaña de expropiación, organizó una serie de actos en la ciudad. Se hizo una llamada amplia a las diferentes comunidades de todas las nacionalidades, culturas y lengua a informarse y a defender sus derechos, pese a que su voto y firmas no son válidas para la convocatoria del referéndum. Y es que alrededor del 25% de los habitantes de Berlín no tienen la nacionalidad alemana, por tanto, queda excluida la voz y el voto de un cuarto de la población que vive, paga alquileres y paga sus impuestos aquí. El grupo de españoles y españolas de Unidas Podemos Berlín, convocando a la comunidad hispanohablante, realizó un acto en castellano el 28 de mayo desde la frontera entre los barrios de Kreuzberg y Neukölln, en el parque Hasenheide. Desde allí, tanto Unidas Podemos como los grupos que dieron apoyo pusieron en contexto la situación de la vivienda y dejaron clara su postura ante este grave problema en la ciudad, bajo el lema “Berlín también es nuestra”. Este acto animaba a la participación del 29 de mayo en el antiguo Aeropuerto de Tempelhof, organizado por “Right to the City for all”. Allí participaron más de una docena de colectivos migrantes. Todos ellos exigían su derecho al acceso a la vivienda y sus derechos políticos pese a no tener la nacionalidad alemana. En le encuentro, con discursos en las diferentes lenguas y en alemán, también señalaban el racismo y discriminación que sufren muchos migrantes no sólo a la hora de acceder a la vivienda si no en las discriminaciones estructurales, burocráticas y sociales. Incluso hubo participación de colectivos refugiados y grupos de personas sin papeles que pedían soluciones y legalización ya (Legalisierung Jetzt). Con un aspecto muy fresco berlinés en medio del césped y con música muy berlinesa, el techno, la reivindicativa y combativa actividad tuvo todo el apoyo, soporte y organización de Die Linke Neukölln y Left International, el grupo de trabajo Internacional del partido (Landesarbeitgruppe).

Finalmente, el domingo, el grupo político español se dividió para seguir con la recogida de firmas por un lado y por otro, quienes fueron a acompañar a la migración colombiana que tenía todo el fin de semana actos en Kreuzberg en apoyo al paro nacional y la represión que está sufriendo la población manifestante del país latinoamericano. Sin duda, los dos grupos comparten espacios de reivindicación y solidaridad, ya que, sin querer comparar con la gravedad de lo que sucede en Colombia, al final del día, dos integrantes que recogían firmas al norte de la ciudad denunciaron que fueron agredidos e insultados con insultos y gritos racistas. En un país como Alemania, la comunidad latina (española y latinoamericana), comparten procesos migratorios, comparten aspectos históricos y culturales, pero también comparten luchas de uno y otro lado del charco. Y no queda otra que la solidaridad, como la ternura de los pueblos hermanos. 

Asturiano de origen colombiano, adoptado por Cataluña y ciudadano de Berlín. Pertenece a la generación perdida e indignada antes del 15M. Cine, periodismo, política, radio, migración y segundas generaciones. Colaborador de medios y proyectos en Berlín y Barcelona.

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